Mané Castro Videla - Mujer Poeta y Artista Plástica Argentina - Española

martes, 29 de noviembre de 2011

Mezuzá

Mezuzá (del hebreo מְזוּזָה, «jamba de la puerta»; plural mezuzot) es un receptáculo adherido a la jamba derecha de los pórticos de las casas judías, que alberga un pergamino enrollado con versículos de la Torá. Es una de las características más singulares de las moradas de los judíos.
Mezuzá enclavada en la puerta de Jafa, Jerusalén, Israel al estilo Sefardí.

El precepto de fijar una mezuzá en las puertas de las casas judías, es uno de los más antiguos y arraigados del judaísmo, y tiene sus fuentes en el libro del Deuteronomio: Deuteronomio 6:9, Deuteronomio 11:20.

 

El pergamino interno de la mezuzá, con el texto de las plegarias del Deuteronomio.

La mezuzá consiste en una caja hueca y alargada, de unos 10 centímetros de largo, en la que se introduce un rollo de pergamino, que reza dos plegarias: la más solemne del judaísmo, «Shemá Israel» (hebreo, "שְׁמַע יִשְׂרָאֵל", "Oye, oh Israel" (Deuteronomio 6:4-9)) y «Vehayá im shamoa» ("וְהָיָה אִם שָׁמֹעַ", "En caso que me oyéreis" (Deuteronomio 11:13-21)). El grabado de las oraciones en el pergamino, es efectuado por un escriba ritual especializado, llamado Sofer Stam, que es quien también escribe a mano los rollos de la Torá. En su parte externa, la mezuzá lleva inscriptas la palabra "שַׁדַּי", "Shadai", uno de los nombres de Dios, que hay quienes interpretan como iniciales de «El que cuida las puertas de Israel».
La mezuzá se fija en la base del tercio superior de la jamba derecha del pórtico principal de la casa. Las hay ostentosas, fruto de finos trabajos de orfebrería y confeccionadas con los materiales más nobles, y las hay de las más simples, incluso de plástico, siendo que la parte más importante de la mezuzá es el pergamino interno, que debe ser realizado siempre con la mayor probidad, y conservarse incólume e intacto.
La mezuzá es uno de los símbolos más característicos del judaísmo, mediante el cual se puede diferenciar sus casas de las de sus vecinos no judíos, como según el mito, ocurrió en el Antiguo Egipto, al pasar Dios de largo por las moradas de los judíos y evitarles la muerte de sus primogénitos, diferenciándolas de las demás por medio de marcas de sangre en las jambas de las puertas (Éxodo 12:12-13). La mezuzá recuerda al judío, cada vez que entra y sale de su casa, la existencia de un único Dios.
La inmensa mayoría de los ciudadanos judíos, en Israel, tienen a las entradas de sus casas, la consabida Mezuzá, sean o no creyentes, es una tradición que se pasa de padres a hijos, de generación en generación. Además lo mismo ocurre en todos los establecimientos educacionales, gubernamentales, oficiales o privados, negocios, oficinas, en fin, todo inmueble, a su entrada está la Mezuzá.
Antes de entrar, la persona besa su mano y luego toca la Mezuzá; al salir repite el acto


Bueno queridos lectores, este beso tiene involucrado un sin fin de valores que le otorgan un significado muy especial y por lo tanto tanto respetado y arraigado.
 Beto Brom
Escritor
Israel

Mi palabra...
Shalom
Mi querido Javer
Graciasss por darme siempre tu palabra ... Sabes yo elijo y quiero una Mezuzá
Para recordar siempre...
A Dios que siempre me acompaña y me habla...
me cuenta otras historias...
me da otras miradas...
Eternamente ... en Voz de voces
en ángeles como tu, mi querido y apreciado Beto
Graciasss por ser mi Javer, por este nuevo amanecer, por esta mañana compartida...
Por estos y todos esos Instantes de absoluta reflexión y profunda comunión silenciosa !!!
Neshicotes


Tu javerá shelí, Manelita