Mané Castro Videla - Mujer Poeta y Artista Plástica Argentina - Española

sábado, 1 de febrero de 2014

la Santísima Virgen María -Theo Corona


Desde los primeros tiempos del Cristianismo, la Santísima Virgen María fue venerada por los cristianos por Sus grandes virtudes, por ser Ella la elegida Divina y por Su ayuda a los necesitados.
La glorificación de la Virgen María se inició desde el momento en que el Arcángel Gabriel la saludó con las palabras:
 "¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!. ¡Bendita Tú eres entre todas las mujeres! , con las que le comunicó el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. Con este mismo saludo y con el agregado de la frase: " Bendito es el fruto de tu vientre," la recibió su prima, la santa Elizabeth, a la cual el Espíritu Santo le reveló que estaba ante la presencia de la Madre de Dios (San Lucas 1:28-42).
En la Iglesia cristiana, la veneración piadosa de la Santísima Virgen María se evidencia por la cantidad de festividades, con las cuales la Iglesia conmemora distintos acontecimientos de la vida de la Santísima Virgen.
Los grandes padres y maestros de la Iglesia componían en honor a la Virgen María cánticos de alabanzas, "Akathistos" (himnos de glorificación en los que hay permanecer de pie), pronunciaban palabras inspiradas... Teniendo en cuenta esta veneración devota de la Santísima Virgen, es gratificante y constructivo saber cómo vivía, cómo se preparaba y cómo alcanzó una altura espiritual como para convertirse en el receptáculo del Verbo de Dios.
Las escrituras del Antiguo Testamento, al predecir la Encarnación del Hijo de Dios, también se referían a la Virgen María. Así, la primera promesa de Expiación que le fue dada al hombre caído en el pecado incluye una profecía sobre la Santísima Virgen en las palabras de reproche dirigidas a la serpiente: "Y enemistad pondré entre tú y la Mujer y entre tu simiente y la Simiente Suya" (Génesis 3:15). La profecía sobre la Virgen María consiste en que el futuro Redentor se menciona aquí como Simiente de Mujer, mientras que en todos los otros casos se alude a los descendientes como simiente de algún antecesor masculino. El profeta Isaías aclara esta profecía, indicando que la Mujer que dará a luz al Mesías -Emanuel será virgen: "El propio Señor les dará la señal" les dice el profeta a los poco creyentes descendientes del rey David, "He aquí que, una Virgen llevará en su seno y concebirá a un Hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios con nosotros" (Is. 7:14). Aunque la palabra "Virgen" le parecía inadecuada a los antiguos hebreos porque el nacimiento supone necesariamente una relación matrimonial, no osaron, sin embargo, reemplazar la palabra "Virgen" por otro término, como por ejemplo, "Mujer."

Theo Coronas
Caracas