
El ‘querer seguridad’ o la fuerza de una voluntad asegurante, conduce a la posición del fundamento, es decir, a un ámbito donde la violencia dirige al pensar. Muy por el contrario, la falta absoluta de estabilidad en la vida humana ‘libera los encantos de la risa’ . Zaratustra se ríe además de los piadosos y compasivos, para él la compasión provoca autoestrangulamiento.
El Dios cristiano, el más compasivo de todos, murió por su propia compasión, su amor a los hombres lo mató.